Cuando encargamos excavaciones y derribos en León no siempre somos conscientes de los riesgos que existen. Particularmente, en zanjas o pequeños movimientos de tierras olvidamos con frecuencia que son trabajos de riesgo que deben ponerse en manos del personal adecuado para evitar accidentes.

En primer lugar, la mayoría de estos trabajos exigen licencia municipal, aspecto importante del que a veces se ocupa la empresa contratada, pero del que en todo caso debemos estar al tanto. Aunque se trate de tareas menores tales como desbroces o la apertura de zanjas y pozos, son considerados centros de trabajo que deben ser notificados a los efectos de la seguridad laboral. Aunque parezca una mera cuestión administrativa, ten en cuenta que un pozo o zanja de más de un metro de profundidad puede desmoronarse fácilmente atrapando a trabajadores si no se toman las medidas adecuadas.

Al hacer excavaciones y derribos en León existen riesgos de caídas, especialmente en entornos urbanos, que debemos evitar. Como mínimo requieren que los señalicemos adecuadamente. En un simple desbroce pueden aparecer instalaciones urbanas de electricidad o agua que será necesario desviar y retirar. Por supuesto, en trabajos más importantes habrá que verificar la estabilidad de los terrenos, plantear las excavaciones por bataches, realizar entibaciones, ver el ángulo máximo admisible para los taludes… para acabar con la carga y transporte de las tierras al vertedero adecuado abonando el canon correspondiente.

Cuidar estos aspectos no solo evitará percances, sino que hará que nos llevemos menos sorpresas y resulte más barato. Incluso tras la excavación, antes de empezar la obra que pretendemos llevar a cabo, a veces es necesario realizar una compactación del terreno sobre el que finalmente vamos a construir.

Desde Excavaciones Marco A. Llamazares te aconsejamos que dejes en manos de profesionales los trabajos de excavaciones y derribos y todo lo que les acompaña.